066 de mayo de 2022

«Mi familia y yo, lo primero que hacemos cuando llegamos a Estepona es ir a La Palma.» La frase la conoce bien cualquiera que tenga amigos de fuera con casa en Estepona. La hemos oído tantas veces que ya forma parte de la casa.
Si hay un bar con tradición en Estepona, es La Palma. Estamos en la calle Terraza, en pleno centro, y aquí se encuentran los de toda la vida y los que vienen de visita.
Francisco Galán Palma abrió La Palma en 1964, con dieciocho años, y le puso el apellido de su madre, María Palma. Con trabajo y constancia la convirtió en una de las casas de referencia de la hostelería de Estepona, de las que tienen solera.
Son muchas cosas las que han hecho de La Palma un punto de encuentro del pueblo a cualquier hora del día: una carta amplia y variada, el mostrador de pescado y marisco fresco de la entrada, las raciones para compartir, los desayunos y las meriendas. Por eso aquí se juntan familias, grupos de amigos y gente que está de paso por Estepona.
Entrantes y arroces, pescado frito, a la espalda, a la andaluza o a la plancha, marisco fresco y carnes para todos los gustos. Producto bueno y un trato cercano, como siempre.
Con los años La Palma se ha ido adaptando sin dejar de ser la misma: llegaron las mesas altas junto a la barra y la terraza en la Plaza del Huevo. Sirve para desayunar, para comer, para un café rápido, para celebrar algo, para tomar algo con los amigos o para cenar.