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El café
Hay quien dice que el café de La Palma no se parece a ningún otro, y hay quien cruza el pueblo cada mañana para comprobarlo. No vamos a dar la receta. Vamos a ponértelo.
Restaurante La Palma · Estepona · desde 1964
Un café temprano con un bocadillo de carne mechá, el pescado de la lonja a mediodía y una terraza en la Plaza del Huevo donde la sobremesa no mira el reloj. Sesenta años poniendo la mesa en el centro del pueblo.
Desde 1964

Mucha gente que llega a Estepona en verano tiene la misma costumbre: dejar las maletas y venir a La Palma. No lo decimos nosotros; lo dicen ellos, cada año, nada más llegar.
La Palma abrió en 1964 con una barra larga y poco más. Por ella han pasado temporeros al amanecer, patronos cerrando tratos con un café, abuelos que trajeron a sus nietos y nietos que ahora traen a los suyos. Sesenta años después seguimos en lo mismo: comprar en la lonja cada mañana, cocinar sin atajos y poner la mesa como se pone en casa cuando viene alguien que importa.


Desde 1964
En 1964, Francisco Galán Palma abrió una pequeña bodega en la calle Terraza. Tenía dieciocho años y eligió para ella el apellido de su madre, María Palma Márquez. Así nació La Palma.
Aquella bodega se convirtió en un lugar de encuentro para el pueblo. Alrededor de su barra fueron pasando generaciones, conversaciones y una manera cercana de atender que sigue formando parte de esta casa.
Hoy está al frente su hija, Cristina Galán, aunque ella prefiere decir que La Palma la llevan las veinte personas del equipo: quienes suben la persiana antes de las siete y media y quienes, en la cocina, la barra y la sala, la sostienen hasta la última mesa. Porque aquí la familia no la marca el apellido.
Cada mañana
Cada mañana llega el pescado y se coloca en la vitrina, a la vista de todos. Lo que ves es lo que hay, y lo que hay es lo que se cocina: a la plancha, a la espalda, frito con la harina justa o dentro de un arroz que se empieza cuando se pide. Por eso en la carta hay precios que dicen «según mercado»: ese día lo decide el mar.
Los de siempre
Caliente, con la carne mechá de la casa, en la barra y de pie. El desayuno que ha hecho famosa esta esquina de la calle Terraza; hay quien lo pide hasta el día de Navidad.

El rojo del carabinero tiñendo el caldo, el grano en su punto y dos cucharas que se cruzan.

Llegan a la mesa todavía hirviendo. Aceite, ajo, guindilla y un pan que no tarda en acudir.

De la bahía, abiertas al momento, con su limón y poco más. Se piden por unidades y nunca es una.

Boquerones, calamares, puntillitas, salmonetitos. Harina fina, aceite limpio, limón partido. Para dos que acaban siendo tres.

Limpios a mano, uno a uno. Vinagre, aceite, ajo y perejil, y una cerveza muy fría al lado.







Cada mañana
El pescado entra temprano, se enseña sobre hielo y se elige con el dedo. Lo que hay hoy depende del mar; lo que no cambia es que lo ves antes de pedirlo.
Un día en La Palma
07:30
La calle Terraza todavía bosteza y la barra ya huele a café. Los de siempre llegan antes que nadie.
08:30
Bocadillo de carne mechá, caliente, en la barra y de pie. El desayuno que ha hecho famosa esta esquina.
10:00
El pescado del día entra en la vitrina, a la vista de todos. Lo que ves es lo que hay, y lo que hay se cocina.
12:30
Primeras cañas, primeras conchas finas. La terraza empieza a llenarse de conversación.
14:00
Se empiezan cuando se piden y llegan cuando tienen que llegar. Alguien pide más pan.
16:00
Nadie pide la cuenta. Otro café, otra copa y la conversación que no termina.
17:30
Café, algo dulce y la Plaza del Huevo a la sombra. La tarde va sin prisa.
20:00
Se encienden las luces de la terraza y la plaza cambia de color.
21:30
Conchas finas, vino muy frío y una cena que dura lo que tiene que durar.
00:00
Cerramos a las doce, o cuando acaba la última cena: en verano, se alarga. Los lunes descansamos, que también hay que vivir.










Baja y pasa el día con nosotros ↓
Lo que se cuenta de La Palma

01
Hay quien dice que el café de La Palma no se parece a ningún otro, y hay quien cruza el pueblo cada mañana para comprobarlo. No vamos a dar la receta. Vamos a ponértelo.

02
Hay gente que lo describe en Google mejor que nosotros: «pitufo con carne mechada y cafelito». Caliente, en la barra, de pie.

03
«La mejor paella de marisco que hemos probado», escribió en Google uno de nuestros clientes. Se empiezan cuando se piden, para dos como mínimo, y llegan cuando tienen que llegar.

04
Veinte personas en la casa, Víctor, Francisco y Valentín al frente, y una manera de atender que la gente describe con la misma frase desde hace décadas: como en casa.
Calle Terraza, 57
Dentro, manteles de lino, lámparas hechas con boyas de cristal y nasas de mimbre, la carta del día escrita a mano en la pared. Fuera, la terraza en la Plaza del Huevo, donde Estepona pasa, saluda y, casi siempre, se sienta.
Conocer el lugar



Lo que dicen al salir


«Mi familia y yo, lo primero que hacemos cuando llegamos a Estepona es ir a La Palma.»
Un cliente de verano, desde hace muchos veranos
«El restaurante más antiguo de Estepona y mi parada obligada cuando vuelvo a mi querido pueblo.»
Joseda M., en Google
«Comer allí es como comer en casa. Llevo más de veinte años disfrutando de este restaurante.»
Alexander, en Google
«La paella de marisco fue la mejor que hemos probado.»
María S., en Google
«Fritos inmejorables: puntillitas, boquerones al limón de escándalo.»
Enrique M., en Google
«Rico desayuno de pitufo con carne mechada y cafelito, el día de Navidad.»
Una clienta que repite cada año, en Google

Eventos
Una mesa larga de familia, la comida de una empresa, el reencuentro de los que vuelven en verano o una cena que hay que montar para mañana. Nos adaptamos a lo que sea, y el menú se diseña a medida de cada plan. Llevamos sesenta años saliendo en las fotos de la gente de Estepona y queremos seguir saliendo en ellas.
Organizar un eventoCuaderno de La Palma
Lo que entra de la lonja, quién cumple años detrás de la barra, qué se cuece en Estepona. Ocho entradas, sin prisa.

Desde 1964
Los fines de semana la terraza se llena pronto y, en verano, casi siempre. Reserva aquí en un minuto, con confirmación al momento.